El antipoeta chileno Nicanor Parra no quiso quedar ajeno a los honores y respetos por la muerte del escritor uruguayo Mario Benedetti y le dedicó especialmente un Artefacto.
“En la hora de su muerte”:
“A lo más que se puede aspirar/ Es a dejar dos o tres frases en órbita/ Que yo sepa don Mario dejo al menos una:/ La muerte y otras sorpresas”.
Ambos escritores se conocieron a principios de los años sesenta. El uruguayo era un admirador de la obra de Parra y en 1969 le hizo una larga entrevista en su casa de La Reina.

















